Una obra que lleva la depuración a su punto más alto y confirma a su autor como una de las voces más interesantes de las letras argentinas.

Fernando emprende un viaje en autobús desde Buenos Aires hacia un pequeño pueblo de Córdoba tras despedirse de su pareja, en medio de una relación incierta. Va a visitar a su hermano, que atraviesa una reciente y dolorosa separación. Durante el trayecto, entre paradas, silencios y conversaciones pasajeras, se empieza a construir un clima introspectivo donde lo importante no son los hechos, sino lo que se mueve por dentro.

Ya en el pueblo, los hermanos intentan entender sus propias rupturas mientras Fernando incluso contacta a la expareja de su hermano, abriendo una posible reconciliación. En el viaje de regreso, marcado por incidentes inesperados, se mantiene la tensión emocional y la esperanza de reencontrarse con alguien al llegar. La novela pone el foco en los pequeños detalles y los silencios, mostrando que en lo mínimo y lo no dicho se esconden las verdaderas emociones.

Kohan lleva un paso más allá su escritura depurada y precisa, y vuelve a demostrar por qué es uno de los narradores más sólidos y personales de la literatura argentina contemporánea.