Una mañana cualquiera, Roli Gerchunoff, sale en comisión a retratar el Once, un barrio cosmopolita de Buenos Aires. Los hechos que lo envuelven podrían ser leídos como señales y, como es sabido, una serie de señales constituye un augurio. El conjunto de imágenes que capta con su cámara construyen un mosaico de tipos humanos. Pero nos daremos cuenta pronto que es la mañana del 14 de Julio de 1994 y que Gerchunoff terminará envuelto en el mecanismo de relojería que culminará en el atentado trerrorista que voló el edificio de la Asociación Mutual Judía de la Argentina.