Han transcurrido veinticinco años desde la primera edición de esta publicación y mantiene plena vigencia uno de sus objetivos que, como dicen los autores, es << jerarquizar la belleza de la planta indígena como forma de protegerla de la depredación.>>

En la segunda edición se incorporaron algunas especies y revisaron algunos nombres. En la tercera, se propone la actualización de los nombres científicos de cuarenta y cinco especies y algunas familias, a la luz de criterios de características moleculares.