En mi corazón vive una niña que siempre que tiene la sensación de que el mundo no funciona, se esconde en su rincón.

En el rincón hay canciones que esperan a que ella las cante, acertijos que esperan a que ella los resuelva, recuerdos que esperan a que ella los evoque, sueños que, como la hojarasca, tiene que amontonar e ir examinando…

Allí respira tranquila y camina despacio.

El silencio entre las notas da forma a la música, y transmite el mensaje de que existe un mundo nuevo y hermoso.

En mi corazón vive una niña que siempre se esconde en el rincón, pero solo por un rato. Es porque necesita un poco de tiempo para volver a encontrar su lugar en el mundo.